El Colegio y mi primer Beso

Me cambiaban mucho de Colegio, supongo que dependía de la situación económica del momento.

En mi primer y segundo años recuerdo el “Colegio Cosmos” una escuela para familias pobres, me gustaba mucho una niña del salón con la que siempre nos mirábamos y nos sonreíamos, pero nunca nos hablábamos. Yo le llevaba regalos casi todos los dias, yo no sabia que decirle y solamente me la pasaba con mis amigos. una vez le robe un anillo de oro a mi mama y se lo regale a esa niña que tanto me gustaba. Hubo un gran problema en mi casa por eso  y culparon a la empleada, yo guarde silencio y nadie sospechaba de mí.

En ese primer año de colegio aprendi a decir groserías aunque tenia prohibido decirlas y mis papas me pegaban en la boca cuando me escuchaban una mala palabra, pero con mis amigos las decíamos todo el tiempo a escondidas de los adultos, no me gustaba mucho estudiar y lo que más me gustaba hacer con mis cuadernos era dibujar.

Era de los más altos de mi salón, molestaba y le pegaba a otros niños y ademas tenia muchos amigos de otros cursos más grandes, mis compañeros me tenían miedo, pero en una de esas peleas, otro niño me dio un golpe en el estomago, me saco el aire y desde ese momento deje de molestar a los otros niños, en los recreos lo único que hacíamos era jugar futbol.

Para mi tercer  año de primaria llegue al colegio Santa Rosa de Lima en el barrio Teusaquillo de Bogotá, tenia varios amigos y recuerdo que las niñas de cursos más avanzados me miraban mucho y me coqueteaban. una de esas niñas me invito a jugar el juego de pico botella y fue la primera vez que le di un beso a una niña.

Para mi cuarto año nos mudamos a un gran apartamento en el Barrio los Rosales de Bogotá, y yo entre a un colegio muy diferente, un colegio campestre en donde los niños y las niñas eran muy diferentes a los que yo conocía, “el Colegio Gimnasio Campestre” Las materias se me dificultaban mucho porque eran en ingles y yo no dominaba bien el idioma, mis compañeros eran muy inteligentes y yo no estaba en el mismo nivel académico de ellos, pero yo era el mejor jugando futbol, pero en uno de esos partidos me partí una pierna y no volví a tocar un balón por el resto de mi vida.

En mi casa era un niño demasiado consentido, me daban todo y tenia muchos juguetes, y me hacían absolutamente todo, para conseguir cualquier cosa yo lloraba y mi mama me lo daba, y en el colegio también lloraba por casi cualquier cosa y los otros niños me empezaron a molestar mucho por ser el llorón del salón.

Adicionalmente las personas que me rodeaban y me conocían siempre me decían lo hermoso que era, y creo que desde esa época empece a cultivar algo de narcisismo en mi personalidad.

Conforme iba creciendo, el consentirme tanto, el sobreprotegerme tanto y el tener los elogios de tantas personas, me traería graves consecuencias en el futuro, estas cosas me estaban convirtiendo en una persona débil, alguien que no estaba preparado para enfrentar el mundo, alguien acostumbrado a que sus papas le solucionaban todo. y empece a tener muchos problemas en el colegio y mi personalidad era la de un niño, fastidioso, hiperactivo, manipulador, narcisista y conflictivo.

Yo no entendía el mundo en esa época, yo simplemente quería divertirme, pero mi mama me golpeaba todo el tiempo, cada vez que hacia una travesura o me metía en algún problema, o si le daban quejas en el colegio yo sabia que me esperaba una paliza, así que todo lo que hacia trataba de hacerlo a escondidas de mi madre y también me volví mentiroso. (tal vez es por eso; son pocas las cosas que le cuento a mi madre)

Mi papa también me pegaba pero fue en pocas ocasiones y generalmente era porque mi mama le daba quejas de mi. La diferencia entre los golpes de mi mama y los golpes de mi padre; era que mi papa me pegaba con la correa, en cambio mi mama me golpeaba con las manos, con los pies y en la cara, y lo hacia de una forma muy agresiva, cuando eso pasaba yo recuerdo ver el rostro de mi madre transformado en el de un demonio y le empece a tener mucho miedo.

Para esas épocas me fracture la otra pierna en el colegio, yo sabia que mi mama se pondría furiosa, porque ese mismo año también me había fracturado una muñeca, simplemente no podía quedarme quieto, tenia que estar todo el tiempo haciendo saltos o colgandome de cualquier cosa, escalando muros o arboles, esas cosas eran las que más me gustaba hacer, pero por alguna razón a las demás personas les molestaba eso.

Recuerdo que al llegar a la casa no le dije nada a mi mama y entre saltando en un pie y me quede sentado en la sala, estuve sentado durante todo el día hasta que mi mama se dio cuenta y empezó a preguntarme que era lo que me pasaba, yo simplemente le decía que no me pasaba nada. Conforme pasaron las horas se dio cuenta de que no podía apoyar mi pie. Mi mama se puso histérica. empezó a gritarme y a pegarme, me obligo a caminar y apoyar el pie, ese terrible suceso he tratado de olvidarlo pero me marco para toda la vida respecto a la relación con mi madre.

En el colegio todo llego al limite, un día en el que me subí al techo del colegio “tres pisos de altura” y empece a arrojar aviones de papel a los niños más pequeños del colegio, estábamos jugando, ellos saltaban y se luchaban entre ellos para poder atrapar los aviones y yo desde las alturas se los enviaba.

Pero algunas tejas del techo empezaron a crujir y a fracturarse por mi peso, la directora; quien desde su ventana se dio cuenta, empezó a gritar como una loca por los pasillos del colegio, yo me baje lo más rápido que pude y se armo todo un alboroto, salieron todos los profesores y los alumnos del colegio para ver que estaba pasando.

Ese mismo día la directora me encerró en su oficina y cito a mis padres, les dijo que por poco me caigo del techo. que el colegio no quería problemas legales ni ese tipo de sucesos, que no querían un niño como yo, y que lo mejor era expulsarme. Yo sabia que al llegar a la casa me esperaba la golpiza del año, así que trate de huir y salí corriendo del colegio, pero el celador me atrapo antes de poder salir, all final; mi papa le suplico y logro convencer a la directora de que me dejase terminar el año mientras buscaban otro colegio.

Mi papa tomo la decisión de meterme a una escuela militar, un reformatorio dirigido por militares al que ingresaban jóvenes insoportables como yo, recuerdo que a varios de mis compañeros ingresaban a ese colegio porque tenían conductas femeninas y allá supuestamente los arreglaban.

y de esa forma empieza otra etapa de mi vida.