A los 19 años una tragedia en mi familia cambia mi vida

Después de seis largos años en la escuela militar. obtener un titulo como bachiller y una libreta militar como reservista de primera linea y fusílero, debía decidir qué hacer con mi vida, casi todos mis compañeros de la escuela continuaban con la carrera militar, teníamos ciertas ventajas al ingresar a las fuerzas armadas y estábamos mucho más preparados que un estudiante normal.

Mi papa quería que yo ingresara a la Armada, yo me presente pero no pase los exámenes académicos, así que ingrese a una de las mejores universidades del Pais a estudiar marketing y negocios internaciones en la Universidad Sergio Arboleda.

Pero cuando estaba en segundo semestre sucedió una tragedia en mi familia, un problema muy grave y mi papa desapareció, No puedo hablar en publico de lo que sucedió a detalle, pero me volví a reencontrar con mi papa 10 años mas tarde.

Mi mama era una mujer que no tenia dinero ni había trabajado nunca en su vida, mi padre era la persona que nos proveía todo a mí y a mis hermanos.

Tuve que devolverme a vivir con mi mama y mi hermano menor, mis otros hermanos, también tuvieron que ir a vivir con sus respectivas madres.

De un día para el otro, estábamos sin un peso y empezamos a vender los cuadros y las obras de arte que teníamos en la casa para poder hacer mercado. vivíamos en un barrio de ricos pero no teníamos ni para comer, y con el pasar de un par de años perdimos el apartamento y el carro que mi papa nos había dejado. pues dejamos de pagar las cuotas que se debían de estos bienes.

Mi hermanito menor era muy pequeño. Tenia 9 años y cuando yo le di la noticia de mi padre, se agarro la cabeza desesperadamente, dio vueltas como loco y empezó a llorar, yo le hable de una manera muy brusca y le dije “tiene que ser fuerte” me arrepiento tanto de eso, tan solo era un niño.

Sin embargo: mi abuelo materno, nos ayudaba para poder sobrevivir, mi abuelo era un señor de un temperamento terrible, gritaba por todo, un campesino y ganadero de toda la vida, que ha base de mucho trabajo había logrado tener una gran finca ganadera en la costa y su casa en un buen sector de Bogotá. todos los fines de semana lo visitábamos y realmente lo amamos con el corazón.

Habían pasado unos seis meses desde la desaparición de mi papa, a pesar de mi fuerte formación militar yo era un joven inexperto y salir a enfrentar el mundo real fue demasiado difícil para mí.

Como era costumbre visitamos a mi abuelo los sábado, estábamos todos viendo televisión en su cuarto y de un momento a otro el se sentó y empezó a levantar los brazos indicando que el brazo izquierdo se le había dormido. empezó a gritar por un fuerte dolor en el pecho. Yo le agarraba el pecho y  yo no sabia qué hacer, solamente veía su cara de angustia mirándome fijamente a los ojos.

Rápidamente montamos a mi abuelo en el carro y nos fuimos al hospital, mi mama de los nervios no podía manejar muy bien. mientras llegábamos al hospital, yo sacaba la cabeza por la ventana del carro y gritaba con todas mis fuerzas “Emergencia, por favor denos paso” mi mama pitaba durante todo el trayecto.

Al llegar al hospital mi mama monto el carro sobre el anden del hospital  y yo rápidamente cargué a mi abuelo y entre a la clínica con el en brazos, “ayuda por favor, se esta infartando ” empece a gritar.

Rápidamente las enfermeras lo atendieron y lo montaron en una camilla, nos agarramos las manos, y él se despidió de mí.  fue la ultima vez que vi a mi abuelo con vida, en horas de la madrugada recibimos la trágica noticia, a mi abuelo se le había reventado al vena Ahorta y estaba muerto.

A los pocos dias de su funeral, mis tías y mi madre empezaron a pelear por la herencia de mi abuelo, a mi madre no le dieron nada de la fortuna de mi abuelo, y desde ese momento decidí apartarme de la familia de mi madre; mis tías, mi abuela, mis primas y toda la familia con la que me había criado y que amaba estaban fuera de mi vida, solo Dios entendía mi sufrimiento y cuanto los extrañaba. Después de muchos años nos volveríamos a reencontrar, pero esa historia te la cuento en un próximo capitulo.